Lo que parecía un gesto
de solidaridad ha resultado ser un abuso contra dos trabajadores que ha acabado
en tragedia Tenia trabajando sin
contrato a dos hermanos de Senegal a los que alojaba en un cortijo en la
provincia de Granada en el que no había luz ni agua, ni tenía las mínimas
condiciones para ser habitado. La Guardia Civil acusa al detenido de un delito
contra el derecho de los trabajadores tras la muerte de ambos.
Los dos hermanos fallecieron el miércoles pasado en el cortijo por
inhalación del monóxido de carbono procedente
de la fogata que habían encendido para calentarse. Ambos se encontraban en
España en situación irregular. Las víctimas llevaban casi dos meses trabajando
en la recolección de tomates y de habichuelas verdes en la plantación del
detenido. La Guardia Civil ha aclarado que la detención no ha sido por el fallecimiento
de los dos inmigrantes, sino por el hecho de tenerlos sin contrato y alojados
en pésimas condiciones.
El empresario dice que
los había alojado un par de días por caridad, porque se los había encontrado
paseando por el pueblo y le habían pedido cobijo. Alegó que “no tenían donde ir
y hacía mal tiempo”. Ni se trataba de una acogida altruista ni eran
desconocidos. Trabajaban con él desde septiembre recogiendo la cosecha de su
finca y los tenía
alojados en esas condiciones todo ese tiempo, aprovechándose de su
situación irregular.